Sobre Vicente Montesinos

Editor de Letradepalo

Vicente Montesinos

¡Bienvenido a Letradepalo!

Si has llegado hasta aquí, es que quieres conocer algo sobre mí. Mi nombre es Vicente Montesinos y soy el editor de Letradepalo. Un proyecto al que le dedico todos mis esfuerzos desde hace un tiempo, del que soy fundador, tuerca y motor para que todo funcione. Letradepalo es ahora mi afán tras una larga trayectoria de emprendimiento (como se dice ahora, aunque la palabra suena fea), porque que recuerde, no habrán sido ni tres años de actividad profesional en un periodo que ya se acerca a los treinta, los que he estado trabajando por cuenta ajena. Los otros, la mayoría, empeñado en proyectos siempre propios, con mayor o menos fortuna, de los que os comentaré de dos, por no aburrir.

Estudié

Pero antes dejadme que os diga que estudié Periodismo en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, y allí cursé también, sin acabar, porque el trabajo llamaba a mi puerta, algunos años de Sociología, cuando la facultad de Ciencias Políticas y Sociología estaba todavía junto al palacio de La Moncloa (poco tardaron en trasladarla bien lejos, tal vez para no sentir los presidentes de turno el aliento incómodo de aquellos estudiantes que se interesaban más por el cambio social que por el marketing electoral). Más tarde, como anécdota y para completar mi currículo, aunque sin duda me define en lo personal y profesional más de lo que creo, inicié estudios de Empresariales en la Universidad de Alicante, en pleno ímpetu renovador de los cuarenta, que algunos se empeñan en definir como crisis, vete tú a saber por qué.

Emprendí

Tras este inciso que me delata como un ecléctico, un curioso empedernido que ha gustado de saber de distintas ramas del conocimiento, un multidisciplinar, vaya, a lo que iba: mi orgullo emprendedor lo resumo en dos proyectos; uno breve pero intenso, una revista de información general de ámbito provincial, del que extraje mucha sabiduría sobre lo bueno y lo malo que te puedes encontrar en el mundo del periodismo, pero dejó en números rojos mi cuenta corriente; y el otro, más dilatado en el tiempo, unos veinte años, de éxito sin estridencias, un estudio de comunicación y diseño editorial, del que me traigo a este Letradepalo de mis amores un bagaje inestimable de experiencia y conocimientos tanto en el manejo de los contenidos (mensajes, textos, redacción, corrección y uso del lenguaje), como en la destreza en la creación de los continentes (diseño, maquetación, tipografías, preimpresión…).

Empecé de periodista

A esos proyectos llegué con la experiencia previa que me proporcionó haber ejercido de gacetillero en distintos frentes del periodismo: reportero de suplementos y especiales para periódicos, delegado de corresponsalía local, editor y presentador de informativos de una televisión comarcal; y ocasionalmente en trabajos relacionados con la comunicación, como cuando por un tiempo fui responsable del gabinete de prensa de una institución ferial. De naturaleza inquieto y quizá algo impaciente, enseguida decidí aventurarme en proyectos propios, a probar la satisfacción del logro personal a costa, eso sí, del amargo sabor del riesgo. Siempre relacionados con lo mío: la información, los medios, la comunicación, la forma de hablar y de escribir; he leído, revisado, editado cientos de noticias y artículos escritos por otros o por mí mismo; he diseñado por encargo o por iniciativa propia libros, revistas, boletines, catálogos, anuarios; he coordinado equipos con redactores, diseñadores, fotógrafos, correctores.

Por fin, editor

Y ahora he destilado toda esa experiencia acumulada hasta quedarme en lo esencial, lo que a mí más me interesa y en lo que creo que más puedo aportar: editar. Editar textos y manuscritos en ayuda del autor independiente que necesita dar rienda suelta a su pasión, escribir, al tiempo que siente el deseo de embarcarse en el proyecto personal de publicar por sí mismo, asumiendo el riesgo, confiando en la satisfacción de llegar con buena aceptación al lector.

Mi afán

Editar, velar por los contenidos, dar forma al objeto libro, para que el autor independiente no se encuentre solo ante el reto de la autopublicación.

Un fuerte abrazo,
Vicente Montesinos