Sergio Gadea

Sergio Gadea: «Me hice poeta porque era un pésimo músico de rock»

Sergio Gadea camina despacio y habla con dificultad, pero su pensamiento vuela rápido y en su poesía, su verídica pasión, es donde vuelca su mundo interior lleno de lecturas, música, cine y experiencias que tal vez ha vivido o tal vez no, qué más da. Exigente como pocos con las letras, con Peligroso cocktail cree haber dado un salto en su poesía: mayor calidad y cercanía al lector. Un renovado culturalismo más apegado a la tierra, una biografía estética y sentimental que no va a dejar indiferente al lector. De carácter algo introvertido, le cuesta hablar de sí mismo. Pero ahora le vamos a sonsacar. Seamos indiscretos, asomémonos sin pudor y veamos lo que esconde tras esos ojos que tanto ven.
Sergio Gadea poeta
Sergio Gadea en la intimidad de su escritorio

 

¿Por qué escribes poesía?
En esto estoy con Rilke. Escribo por necesidad, no ya solo por costumbre o hábito (que también), sino por necesidad, no siempre perentoria.

¿Por qué no escribes relatos o novelas?
Me cuesta mucho escribir relatos y –como todo el mundo sabe– escribir una mala novela es muy difícil y trabajoso.

¿En qué momento de tu vida te das cuenta de que lo tuyo era ser poeta?
Fue en la primera juventud. Yo quería ser músico de rock y componía horribles canciones de las que solo se salvaban con pinzas algunas letras: ahí comenzó mi poesía. Un buen día escribí una canción y la enseñé a un músico profesional (entonces me movía en el circuito del blues-rock). Contaba yo 19 añitos de edad… El músico me dijo que lo único redimible era la letra.

¿Recuerdas lo primero que escribiste?
Escribí (lo recuerdo) un plagio de una canción de Bob Dylan que decía no sé qué del acero y las rosas… je, je.

¿Cómo se hace un poeta?
Leyendo, estudiando, viviendo, escribiendo…

¿Qué leías de pequeño?
Yo de niño apenas leía; sí recuerdo La Isla del tesoro, los relatos de Poe, algún cuento de Oscar Wilde, y poemas de Antonio Machado.

¿Cómo te gustaría verte dentro de unos años?
No me gusta proyectarme en el futuro pues me imagino como un vagabundo de Keroac…

¿Cuáles son tus literatos, poetas o no, que admiras o son fuente de inspiración?
Cervantes, Shakespeare, Catulo, Leopardi, Manuel Machado, Baudelaire, Keats…

¿Qué sientes o piensas antes de escribir un poema, qué pasa por tu mente cuando lo estás esbozando en tu cabeza?
En ese preciso instante me tenso y procuro que no se escape la idea, de la cual, a veces, en el poema definitivo, apenas queda un eco.

¿Y cuando ya lo has escrito?
Placer y descanso.

¿Cómo defines tu poesía?
Sincrética y de síntesis…

¿Qué quieres transmitir?
Quiero emocionar más o menos finamente al lector.

¿Crees que lo consigues?
Creo que sí… je, je, je.

¿Cuánto hay de autobiografia?
Poco, pero siempre me baso en experiencias modificadas.

¿Cuánto de mentira?
Casi todo.

¿Para quién escribes?
Escribo para cualquiera que pueda sentir, pensar, emocionarse, con mis versos…

¿Cuáles son son tus ideas, sentimientos, recurrentes en tu poesía?
El placer, la belleza, los tonos displicentes.

¿Qué significa para ti el poemario, Peligroso cocktail? ¿Es un antes y un después?
Peligroso cocktail, pienso que da un salto de calidad con respecto a mi poesía anterior y es un poemario que está más cerca del lector medio…

¿Ves poesía en el mundo fuera de la poesía?
Todo está lleno de poesía: lo bello, lo sublime, lo feo, lo insignificante. Con todo se puede hacer Arte. (Con mayúsculas, como a él le gusta subrayar lo personal en su poesía).

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2 comentarios en “Sergio Gadea: «Me hice poeta porque era un pésimo músico de rock»”

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